Descubre los “Castellers”

¿Qué son los “Castellers”?

Alquiler minibus Barcelona para ver los castellers  Los “castellers” son sencillamente torres humanas, que se forman subiendo encima unos de otros. Algo que parece sencillo en apariencia pero para lo que hace falta un gran coordinación entre todos sus miembros. Habitualmente los “castillos” son coronados por un niño y la base están formadas por las personas físicamente más fuertes.

Forman parte del folclore español y en concreto de la zona del Levante, aunque no en su totalidad. Ya que no se extiende por a la zona de Murcia ni por la costa oriental andaluza. La explicación más común de esto tiene que ver con que la comunidad valenciana y Cataluña estuvieron bajo el control de la Corona de Aragon. Mientras que la zona sur del levante fue conquistada por los castellanos.

De cualquiera de las formas, el origen de los “castellers” es incierto y tiene diferentes explicaciones. De nuevo la hipótesis más extendida data su origen del siglo XVI. Cuando las costas del Mediterráneo estaban constantemente azotadas por piratas turcos. Y los habitantes de las poblaciones costeras improvisaban, a falta de otros medios, estas atalayas humanas para detectar si se acercaban navíos enemigos. Para poder dar la alarma y huir con tiempo hacia el interior, evitando ser capturados como esclavos.

Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Hasta aquí la parte más o menos histórica porque en la actualidad los “castellers” son considerados colectivos con un sentido comunitario muy profundo. Que han guardado esta tradición posiblemente más por un carácter en cierto sentido deportivo. Ya que es algo habitual retarse a hacer la torre humana más alta que la del pueblo de al lado. Para ello durante todo el año realizan entrenamientos y ensayos.

Torres Humanas EspañaEl resultado es que durante las fiestas patronales, principalmente durante el verano, se suceden las exhibiciones de castellers por toda la costa levantina. Llegando a alcanzar alturas realmente espectaculares de ocho o nueve metros, rematadas por un niño portando un banderín. Que va trepando por la torre humana, rodeada por una gran masa de personas que sirve de base a la estructura, y que a la vez serviría de amortiguador en el caso de una caída.

Una tradición espectacular y curiosa, que no se da en ninguna otra parte del mundo. Y solo por eso merece la pena viajar para presenciarlo en persona. Y tú ¿ya conoces los Castellers?