Autobuses con jardines contra la contaminacion

Autobuses, camiones o furgonetas recorren varias ciudades españolas con cubiertas ajardinadas y huertos urbanos instalados en el techo desde 2015. En concreto Barcelona, Badalona y Palma de Mallorca estenaron varios autocares con jardines en sus techos en dicho año. Si en un primer momento se había planteado este tipo de cubiertas vegetales para los edificios; con la intención de insertarlas de una forma más armónica en el paisaje. Y al mismo tiempo que actuasen como un aislante térmico para las habitaciones interiores. Marc Grañen, biólogo catalán, adapto la idea a los medios de transporte urbanos y en concreto a los autobuses. Y no solo en España sino en la India, Estambul o Seúl.

Apuesta por la sostenebilidad o simple publicidad

La idea no es nueva porque en Nueva York ya se implemento en 2010, gracias al proyecto “Bus roots“. Y se extendió más tarde al Reino Unido y Argentina. Pero en nuestros país desato un debate en torno a si es una iniciativa ecológica o simple publicidad.

Su creador lo tiene claro “lo sostenible no es una opción, sino una obligación, por lo que todo se fabrica en el lugar, con materiales de tiendas locales y con plantas de la propia ciudad”, afirmó en una entrevista concedida a EFE en 2015. Marc Grañen tiene la patente, a nivel mundial, para ajardinar cualquier tipo de vehículo. Por lo que como el mismo reconoce “Cualquier tipo de vehículo que se mueva y que quiera ajardinar su techo tiene que pasar por mi patente”.

El sistema ha permitido ajardinar ya los primeros autobuses en Barcelona, Gerona y Palma de Mallorca, además de desarrollar otros proyectos en Argentina y Reino Unido. La técnica consiste en instalar jardineras de siete centímetros de alto sobre el techo del automóvil, lo novedoso es que no utilizan sustrato vegetal o tierra, sino que se siembra sobre un soporte hidropónico, con disoluciones minerales que sustituyen el suelo agrícola, en forma de espuma o de lana de roca mineral, de manera que no sólo permite vivir a las plantas sino que es más ligero y no mancha.

Para el paisajista, lo sostenible no es una opción, sino una obligación, por lo que todo se fabrica en el lugar, con materiales de tiendas locales y con plantas de la propia ciudad, un compromiso que no está reñido con la homologación porque todos los vehículos que he ajardinado han pasado la IT.

Toda una iniciativa de fututo a tener en cuenta que va más allá de la ciudad jardín o de los presupuestos más avanzados de la ecología, pues las propias plantas absorven el CO2 de los núcleos más contaminados del planeta, las ciudades y las carreteras y lo transforman en oxigeno. Dando una nueva vuelta de tuerca al concepto de autobus como medio de transporte menos contaminante, sino además como regenerador de la atmósfera.